La sombra del Fuji es alargada

Esta fue la mejor imagen que pude tomar desde el Shinkansen (tren de alta velocidad japonés) en las cuatro veces que pasé al lado de este monte sagrado durante mi reciente estancia en Japón.
He revisado mis post para ver,a riesgo de parecer una abuela, si alguna vez había explicado que mi primera imagen de Japón fue el monte Fuji desde el avión. Y sí, ya lo había explicado en estos dos post: en este y en este. Así que me podéis llamar abuela… Pero por si alguien no lo sabía tuve la gran suerte de ver el Fuji desde el avión que me llevó a Japón por primera vez
. Y esa imagen siempre la recordaré por el romanticismo que suscita este monte cuando lo ves desde lejos.
Ya expliqué cuando subí al Fuji que desde dentro pierde absolutamente todo el misterio y enamoramiento que puedes tener sobre la montaña sagrada de todos los japoneses. Pero como suelo olvidarme de lo malo en virtud de lo bueno. El Fuji me encanta y me hizó muchísima ilusión volver a verlo. Sigue allí tan elegante, tan místico y tan fascinante como siempre.
La mejor forma de empezar un nuevo día


Desayuno del lunes 24 de marzo en Naoshima.
Uno de los lugares más bonitos y desconocidos de Japón que descubrí gracias a Carmen, que siempre da buenas recomendaciones.
Sayonara Bea-chan
Estoy en el aeropuerto de Narita (Tokyo) esperando mi vuelo de vuelta a Madrid. Yahoo Japan me permite escribir este post desde su centro en el aeropuerto con internet gratuito. Me da pena irme porque por este país siento algo muy especial. Volver ha sido como volver a casa. Cuando me fui hace un año escribí en este mismo aeropuerto este post donde decía que mi casa esta en muchos lugares. Una habitación de mi casa esta en Tokyo, espero que por mucho tiempo.
He visto a casi todos mis amigos, me he encontrado conocidos por la calle (como Tokyo es pequeñita…), he ido a restaurantes donde me sé la carta. He comprado en mis tiendas favoritas, etc.… Simplemente he hecho lo que se hace al volver a casa.
Además hoy me voy agradeciéndole a los japoneses su servicio. Por la cantidad de equipaje que llevaba he considerado oportuno venir en el bus previo al que me tocaba al aeropuerto para anticiparme a los problemas. Al entrar en Narita he visto que mi vuelo tenia 2 horas de retraso (yo he llegado casi 4 horas antes de mi vuelo) con lo cual perdía el enlace a Madrid en Frankfurt. Buscando mi papel impreso de los vuelos me he dado cuenta que mi cartera de documentos me la había olvidado en el hotel esta mañana cuando he ido a recoger mi equipaje.
He llamado al hotel y como esto es Japón, supongo que alguien la ha devuelto a recepción al encontrársela en el Rest Room. Me han dicho que la tenían y que la enviaban en el próximo bus al aeropuerto. Esto son mis japoneses!!!
Primer problema resuelto, así que me he dirigido a hacer el Check In a mi vuelo con retraso. Por tener retraso me han cambiado al vuelo de Ámsterdam y llego a Madrid antes que en mi propio vuelo. Estos son mis japoneses!!!!
Segundo problema resuelto, así que me he dirigido a la llegada de autobuses para ver a que hora llegaba el bus que traía mi cartera. Mirando los carteles me ha venido un chico de los que sacan las maletas y me ha preguntado “Beatorisu sama?” (Señora Beatriz). Ya tenían la información de que el bus que venia de Shibuya traía algo para mí. Estos son mis japoneses!!!
Los viajeros siempre regresamos a casa. Así que volveré, porque echo de menos ser Bea-chan
.
Croissant de fresa
(Teclado en ingles, asi que no pongo acentos en este post)
Japon se caracteriza por tener infinidad de cosas que no puedes probar en otros lugares del mundo. La mayoria de veces escoges la opcion de probar o no algo nuevo. Yo nunca he probado el nato (judias de soja fermentadas) porque me dan arcadas nada mas acercarme al olor que desprende.
Ayer sabado me fui a desayunar a “Choko croko”, una cadena de cafeterias donde la estrella es el croissant pequenyo de chocolate caliente. Al llegar cogi un croissant de chocolate y otro que habia al lado sin mirar de que era. Simplemente supuse que era de crema y no me pare a leer el katakana (alfabeto de palabras extranjeras). Cuando me sente en la mesa y mordi me di cuenta de mi equivocacion y saboree, sin exito para mi paladar, un croissant de fresa. Sinceramente no me gusto nada y hubiera esperado que lo llamaran el “Hello Kitty croissant”.


Si hubiera sido de green tea no me hubiera sorprendido. Casulamente no soy fan del green tea, pero si de los sucedaneos.
Ire con mas ojo estos dias en mis desayunos. Aunque si hubiera sabido antes que era de fresa seguramente lo hubiera probado igualmente para experimentar. Asi que no me da miedo comer algo diferente. Solo me da respecto los productos que desprenden un olor que me revuelve el estomago.
Vistas de Tokyo
Vuelvo a estar en Tokyo y no me he podido reprimir nada más llegar a mi habitación de la planta 23 del hotel a hacer fotos de las vistas, así que os dejo algunas para que las drisfutéis.
Shibuya. Vistas de los almacenes 109, muy famosos entre los adolescentes japoneses.

Vista vertical desde la habitación del hotel sobre Shibuya.

Vista de Tokyo desde el hotel.

Shibuya cross. El paso de peatones más tansitado del mundo. Sale en la mayoría de películas occidentales ambientadas en Tokyo.

Primera cena con amigos: Micko y Héctor.
Me siento como en casa de nuevo. Lo único es que nos han cerrado el restaurante de sushi donde íbamos los tres ha pedir el máximo número posible de sushi de salmón. Micko tiene debilidad por ellos.
Dos años después…
La excusa por la cual empecé a escribir este blog fue mi llegada al país del sol naciente. Desde entonces no he perdido las ganas de seguir explicando mis historias. El segundo aniversario de mi llegada a Japón se cumple el próximo viernes día 15 de marzo.
He de reconocer que siento una gran pasión por Japón. Siempre digo que nunca me sentiré tan importante y especial como me sentí en ese país.
Personalmente soy una persona que no suelo echar de menos ni las cosas, ni los lugares. Admito lo que me aportaron, recuerdo con mucho cariño cada vivencia, pero no siento un vacío interior al pensar en Alemania o Finlandia (los otro países donde he vivido). Pero desde el momento que abandoné Japón empecé a echarlo de menos. En un año me he negado a ir a cualquier restaurante japonés por la añoranza que eso me supondría.
Mis amigos que han vivido en Japón y ahora están en otros lugares, todos coinciden en lo mismo. La experiencia que más les ha llenado en s vida es vivir en Japón.
Mucha gente me dice: “el Peace Boat debe ser lo mejor que has hecho nunca”. Evidentemente no le quito el mérito, ni la importancia que tiene la experiencia de haber dado la vuelta al mundo. Lo excitante que es vivir dentro de ese barco lleno de momentos mágicos. El Peace Boat es una experiencia absolutamente inolvidable!!!Pero surcando mares u océanos, estando en países alucinantes, nunca me pellizqué para creerme que estaba allí. En cambio muchas mañanas en un tren lleno de gente me pellizcaba para creerme que vivía en Tokio.
La vida me trata bien, reconozco que soy una persona afortunada. Mi madre siempre me dice: “lo que no te pase a ti..”. Bueno, he de decir que de nuevo he tenido que oír esa frase de mi madre, ya que me van a permitir celebrar mi segundo aniversario de la llegada a Japón en el lugar que más ilusión me hace estar en estos momentos. El viernes 15 de marzo estaré surcando de nuevo las calles de la ciudad a la que llegué justo dos años antes. Sí señores, aquí la menda se sube a un avión mañana (o hoy, son más de las doce) destino Tokio. Estaré en Japón dos semanas. Los primeros diez días por trabajo y los últimos por placer.
Tengo la agenda repleta de cenas con todos mis amigos!!!
No os podéis imaginar las ganas que tengo de volver a Japón!!!
Tu vida en 6 palabras
Hoy he leido en una entrevista la pregunta: Define tu vida en 6 palabras.
Aquí mi vida:
“Creando mi álbum de fotos incesantemente”
Roma: últimas postales
Mi último día en Roma cuando la visité con el PeaceBoat lo dedicamos a ver los monumentos más antiguos de la ciudad. Los que muestran la grandeza de lo qué en su día fue el imperio Romano.


Gabriella y Marta en el forum (en latín, foro en español) .


El Coliseum

Vista del forum desde el Coliseum.

El interior de este emblemático edificio. ¿Os imagináis lo que pasó allí dentro hace 2000 años?

Gabriella, Marta y yo.

El arco de Constantino, o otro arco del triunfo de los que construían los romanos por todas partes.

La foto no me salió bien, pero el Moisés de Miguel Ángel junto a Vitoria de Samotracia son mis esculturas favoritas. Entre una y otra hay 17 siglos de diferencia. Pero las dos me resultan absolutamente poderosas. Por eso la primerza vez que fui a Roma, en mi guía no ponía donde estaba San Pietro in Vincoli, la iglesia donde está ubicado Moisés, así que no paré hasta encontrarla. En la visita del Peace Boat, quisé volver a verlo. Y supongo que será visita obligada en mis futuras visitas a Roma.

La bocca della Verita, que de ella cuentan muchas leyendas aunque la verdad es que era una parte de un acueducto romano.

El circo Máximo romano.

El puente Fabricio de la isla Tiberina y la despedida de esta ciudad. Me fui con tristeza por dejar amigos, pero con unas ganas increibles de llegar a Barcelona que fue el siguiente puerto donde paramos con el barco.
La noche sobre Roma
El caer de la noche sobre Roma hace renacer las ruinas. La iluminación de esta ciudad devuelve la magnitud real a sus antiguos monumentos. En Roma cada piedra tiene una historia y por la noche a cada una de esas piedras se les deja ser leyenda.

El forum


La piazza di Spagna


Puente de San Angelo sobre el Tíber

Castelo Sant Angelo






