Problema ético
El número de cosas positivas que me aporta viajar es incontable, pero he de decir que muchas veces vuelves de un viaje con conflictos internos. Hablando con amigos sobre mi experiencia en Laos, llegaba siempre el punto donde entras en un conflicto moral.
Una cosa que odio de viajar es la superioridad con la que muchas veces los occidentales llegamos a un sitio y pensamos que los locales han de seguir nuestro modelo de vida para desarrollarse económicamente. Mayoritariamente pienso en la cantidad de cosas que tendríamos que aprender de las personas que viven con menos recursos. Explicando que en Laos el gobierno hace campañas para el uso de mosquiteras y así bajar el nivel de malaria, mis amigos piensan que es bueno que el gobierno haga ese acto con sus ciudadanos. Por ese lado todo es positivo.
Por otro lado explicaba cómo la gente se conforma con poco y trabajan lo mínimo para subsistir. Su conformismo les da un alto grado de felicidad. Y eso también es positivo.
Pero mi cabeza me lleva siempre a unir los conceptos, por eso el conformismo hace que no evolucionen, porque no tienen metas. Aquí mis amigos me suelen decir: y porqué han de evolucionar o trabajar o crear mejores infraestructuras,etc… Sí, es verdad, no tienen porque seguir este modelo, pero si el gobierno les da mosquiteras para que no contraigan la malaria, con lo cual les alarga la vida. ¿Quién pagará sus pensiones? ¿Van a trabajar hasta que se mueran? Si el gobierno no les da mosquiteras, contraen enfermedades y el gobierno no puede asumir el coste de los medicamentos que les alarga la vida, entonces moralmente estaría dejando morir a muchos ciudadanos, porque se sabe que una simple mosquitera les puede ayudar mucho. Los medicamentos se los puede proporcionar un país rico, pero entonces dependen siempre de los países desarrollados.
Si se les quiere mejorar en bienestar social, han de pagar impuestos. Las escuelas no pueden salir de un gobierno que no recibe dinero de sus ciudadanos. Si las escuelas las crean entidades extranjeras, siempre dependerán de otros. La rueda es muy larga y no sé dónde está el equilibrio. No me gustaría que un país como Laos siguiera el modelo occidental por imposición, porque nadie ha dicho que sea el mejor. Tampoco el que tienen es bueno, porque les crea problemas. Quedarse como están es un conflicto ético muy grande. No tengo ideas para este problema y me crea un conflicto moral.
Hola. Nunca había puesto un comentario en tu blog, aunque estoy suscrito y lo leo con regularidad. Me interesan mucho los países “distintos” y, desde España, lo más distinto me parece extremo oriente (para ellos somos “extremo occidente” ¿no?), aunque me fijo más en Japón que en otros por motivos familiares.
Me he animado a escribir por el planteamiento que haces de este tema tan difícil de enfocar. Estoy de acuerdo prácticamente en todo tu razonamiento, y creo que la mayor dificultad se manifiesta en la última palabra del artículo: moral. Yo veo la moral como “una serie de reglas que rigen nuestro modo de actuar en situaciones que son frecuentemente encontradas, o fácilmente asimilables a otras que sí lo son, en nuestro entorno habitual en un sentido muy amplio”. Perdón por las comillas, pero es para dejar acotada esta idea que no pretendo que sea una definición de la palabra “moral”(para eso está el diccionario), sino mas bien lo que a mi me parece que es el sentido practico de la moral, algo que nos permite actuar y tomar decisiones sin tener que emitir juicios de valor constantemente.
Por eso creo que te crea un conflicto moral: enfocas la situación (no me atrevo a llamarlo problema) desde una moral que no es la que tienen las personas (del pueblo y del gobierno) de esos países, aunque estoy seguro de que tu conocimiento de los mismos es muy amplio. Me cuesta opinar, pero creo que lo mejor sería saber qué es lo que quieren esas personas, a ser posible las que no estén muy “contaminadas” por influencias occidentales, e intentar ayudarles a conseguirlo con los medios que tienen a su alcance.
Por ejemplo, un amigo de Arquitectos sin Fronteras estuvo en zonas remotas de Bolivia, creo que por la provincia de Tarija, donde es frecuente el dengue, esa enfermedad transmitida por la picadura de un mosquito. Observó que en los poblados utilizaban hierbas y matojos para hacer las cubiertas de las chozas, y que en estas hierbas húmedas por la lluvia y el rocío se resguardaban los mosquitos. Simplemente el cambio de esas cubiertas tradicionales por otros materiales locales fue suficiente para que las epidemias de dengue dejaran paso a casos muy aislados que eran mucho mas controlables y menos cruentos con la población.
Gracias por tus artículos.