Límites
Hoy me he levantado y he bajado a la calle a ver la maratón de Madrid que pasaba al lado de casa. Siempre que veo un maratón pienso lo mismo, pero si tu pie está aun recuperándose de una operación, pues el pensamiento es aun más profundo.
Me gusta ver la gente que participa en una maratón, porque son deportistas sin nombre, sin sponsor, anónimos con su historia personal, que no significa que no sea grande. Ves parejas de muchas edades, amigos, clubs deportivos donde hay gente que lleva 30 años corriendo juntos cada fin de semana, padres que arrastran el carrito de su bebe. Un sin fin de pequeñas historias que me conmueven.
Hoy estaba especialmente sensible con el tema, porque veía mi limitación para hacer una prueba de este estilo. Siempre he pensado que las limitaciones se las pone uno mismo. Evidentemente yo no podré nunca ser un deportista de elite, porque llego tarde, no podré hacer muchas cosas, sin embargo existen muchas otras que podemos realizar, pero nosotros nos ponemos los límites.
El jueves estaba muy contenta después de poder calzarme de nuevo, ha sido un logro que me ha costado 6 semanas realizar. Me quedan bastantes pequeños pasos antes de que pueda volver a correr, pero me gusta pensar que algún día poder superarme a mí misma y conseguir hacer una prueba como la maratón.
San Jordi 2009
Empecé a escribir en este blog sobre el día de San Jordi cuando residía en Japón. Os he hablado del ambiente en Barcelona, de la obra de San Jordi que representaron mi alumnos de español en el Peace Boat.
Hoy estoy en Madrid y aquí lo llaman el día del libro. No hay puestos de rosas y sólo en el centro hay librerías donde ponen el puesto en la calle y hacen un 10% de descuento. He ido a comprar el libro que pertoca y me he encontrado varios catalanes por las librerías. Me ha hecho gracia, ya que en Madrid viven muchos catalanes, pero no te los encuentras en un mismo lugar, en cambio hoy todos acudíamos a nuestra cita con la tradición.
Sinceramente, debe ser el único día del año que de verdad tengo morriña de estar en mi ciudad. Simplemente me gusta!
De compras por Dubai
Antes de llegar a este emirato, me habían llegado muchas voces sobre el “shopping” en el lugar. Cuando viajo me encanta aprovisionarme de objetos, ropas,etc. autóctonas. Cosas que solo puedes comprar in situ o a un precio inferior al de venta en España.
En Dubai hay muchos centros comerciales, cada uno posee alguna atracción: pistas de esquí, acuarios,etc. Con mi compañero de trabajod ecidimos ir a lo grande y nos plantamos en el Dubai Mall. El shopping mall más grande del mundo. Tenía curiosidad por lo que me podía encontrar. Entrando por la planta baja:

Abayas, el traje tradicional de las mujeres en la península arábica.

Supongo que tendrán sus modas, pero yo los veo todos iguales.


Esta tienda tenía vestidos más fiesteros, supongo que para los eventos donde sólo acuden ellas.

Los niños también tienen sus tiendas con mini túnicas (Thoub). Don de también se venden Ghutras (lo que aquí se llama pañuelo palestino) y Igals (el cordón negro que llevan sobre el turbante).
Uno de los clientes nos explicó que el Igal era el cordón tradicional para atar a los camellos en el desierto. Está cuerda al desatar al camello, para no perderla se la ponían en la cabeza y así surgió el hecho de llevar el Igal con el Ghutra.

Y además de vestimentas tradicionales, miles de tiendas internacionales, las marcas españolas típicas incluidas. Me sorprendió gratamente ver por primera vez fuera de España a la marca catalana Caco Sampaka.
He de decir que no me compré nada en Dubai!!!!






