Como os puse el sábado, hoy escribo sobre Auschwitz. No voy a hacer un drama de este post, así que podéis leerlo sin miedo.
Hace un año que visité el campo de exterminio más grande que construyeron los nazis. Y aunque no todo el mundo está de acuerdo en que se conserve, yo creo que es una buena lección de la historia hacer una visita a este lugar.
Fui sorprendida gratamente por la neutralidad y elegancia que los polacos muestran el lugar. Mientras hemos visto millones de fotos y videos de los campos de concentración donde las imágenes son totalmente duras, en Auschwitz te muestran todo sin entrar en detalles demasiado escabrosos.

Entrada a Auschwitz
La visita empieza en Auschwitz I, la antigua prisión que los nazis utilizaron como campo de concentración antes de convertirlo en campo de exterminio. La primera mentira que les esperaba a los prisioneros era la frase que los nazis colgaban en todas las entradas de los campos de concentración Arbeit macht Frei (trabajar te hace libre). Nada más lejos de la realidad.
Los hornos que sobrevivieron están en el campo I, ya que en Auschwitz Birkenau III donde se cometieron las mayores salvajadas, los hornos fueron volados por los alemanes cuando se enteraron de la llegada de los aliados. Aún hoy en día siguen sin ser reconstruidos y por lo que nos dijo el guía, no cree que sean reconstruidos jamás, también entra dentro de la historia que los nazis los volaran.

Al volver a ver las fotos me he dado cuenta del detalle de las grullas de papel colgando al lado del horno crematorio. Supongo que ese detalle viene de oriente, ya que en Japón se ven tiras de grullas de papel en los templos y santuarios. Es una ofrenda. Además de que en Hiroshima hay un monumento a la paz con grullas que envían desde todo el país. Historia que contaré en mi próxima visita a esa ciudad.

Cuando llegas a Auschwitz, realmente ya sabes lo que ha pasado en ese lugar, pero a veces aunque hayamos recorrido Europa viendo los guetos de los judíos y su historia, cuando ves los objetos que les fueron requisados a los prisioneros, te das cuenta que en la historia fue ayer. Ves maletas y utensilios que has visto en las casas de los pueblos españoles. Herramientas que utilizaban nuestros abuelos en la juventud y ves que cualquier prisionero podía haber sido tu abuelo. Ese es el mayor impacto que tuve en mi visita.

Pabellón de hombres en el Campo III
La mayoría de pabellones de Birkernau III están en ruinas, y sólo se han reconstruido unos cuantos. Ese campo fue construido por los propios prisioneros y las condiciones de vida eran infrahumanas.

La puerta y las vías del tren que habéis visto en infinidad de películas. Era una entrada sin retorno.

Al final del campo III hay un monumento a todos los prisioneros, está escrito en todas las lenguas de prisioneros que hubo en el campo.

Os dejo la foto del idioma más parecido al español, que era el de los judíos sefarditas.

En el pabellón de las cámaras de gas, hay una sala con las fotos de familias que estuvieron en el campo y sus historias. Al ver las caras de los prisioneros en sus vidas normales antes de convertirse en víctimas de una vergüenza históricas, se te encoje el corazón. Digo lo mismo que antes, esas fotos son iguales que las de cualquier álbum de fotos de nuestros abuelos.

Está foto parece sacada de la historia. Era un grupo de monjas con un guía. En Polonia se ven muchos religiosos y los hábitos son muy antiguos.

Está foto la pongo porque evidentemente todo el mundo es libre de ir con su bandera allá donde quiera, faltaría más. A mi, personalmente me hizo sentir mal, aunque yo no tuve nada que ver con la historia que sus antepasados vivieron en este lugar. Pero creo que la historia del exterminio judío fue ayer en la historia del mundo y porque el mañana no los ponga a ellos en el lugar de los nazis, creo que tendrían que visitar más Auschwitz para que se refrescarán la memoria y no tengan que construir muros, ni bombardeen países vecinos, muchas veces con la excusa de lo que ellos sufrieron. Aunque en la historia actual más que por una religión es por el poder de una nación. Todos los judíos que he conocido están en contra de la actitud de Israel.
Comentar que nuestro guía polaco, que hablaba un inglés con acento americano espectacular, tuve problemas para entenderlo en algunos momentos. Trato el tema con una neutralidad envidiable. Además de que le hombre fue muy majo con mi hermana y conmigo, sin oírnos hablar dedujo que éramos españolas y nos preguntó a la salida de una de las primeras salas: Habéis entendido todo? Preguntarme si tenéis alguna duda. Hablaba español perfecto y le hicimos muchas preguntas a las salidas de cada lugar.
Comento la neutralidad porque Polonia ha sufrido por todas partes. Los alemanes querían que el país fuera para los campesinos alemanes, y así tener más tierras. Querían dejar el país arrasado. Y los rusos para atacar a la Europa democrática. Así que ha sido un pueblo totalmente torturado en el siglo XX y entiendo que se haya convertido en un país adorador de Juan Pablo II, deduje que más que creer en Dios, creen en Juan Pablo II (en cualquier lugar hay una foto, una calle, un monumento), porque realmente hizo mucho por ayudar a su país desde su puesto privilegiado de Papa de la Iglesia católica.