Problema ético

Posted in Temas comunes, ONG y OSAL, Laos by Tric(c)i on the July 29th, 2008

El número de cosas positivas que me aporta viajar es incontable, pero he de decir que muchas veces vuelves de un viaje con conflictos internos. Hablando con amigos sobre mi experiencia en Laos, llegaba siempre el punto donde entras en un conflicto moral.

Una cosa que odio de viajar es la superioridad con la que muchas veces los occidentales llegamos a un sitio y pensamos que los locales han de seguir nuestro modelo de vida para desarrollarse económicamente. Mayoritariamente pienso en la cantidad de cosas que tendríamos que aprender de las personas que viven con menos recursos. Explicando que en Laos el gobierno hace campañas para el uso de mosquiteras y así bajar el nivel de malaria, mis amigos piensan que es bueno que el gobierno haga ese acto con sus ciudadanos. Por ese lado todo es positivo.

Por otro lado explicaba cómo la gente se conforma con poco y trabajan lo mínimo para subsistir. Su conformismo les da un alto grado de felicidad. Y eso también es positivo.

Pero mi cabeza me lleva siempre a unir los conceptos, por eso el conformismo hace que no evolucionen, porque no tienen metas. Aquí mis amigos me suelen decir: y porqué han de evolucionar o trabajar o crear mejores infraestructuras,etc… Sí, es verdad, no tienen porque seguir este modelo, pero si el gobierno les da mosquiteras para que no contraigan la malaria, con lo cual les alarga la vida. ¿Quién pagará sus pensiones? ¿Van a trabajar hasta que se mueran? Si el gobierno no les da mosquiteras, contraen enfermedades y el gobierno no puede asumir el coste de los medicamentos que les alarga la vida, entonces moralmente estaría dejando morir a muchos ciudadanos, porque se sabe que una simple mosquitera les puede ayudar mucho. Los medicamentos se los puede proporcionar un país rico, pero entonces dependen siempre de los países desarrollados.

Si se les quiere mejorar en bienestar social, han de pagar impuestos. Las escuelas no pueden salir de un gobierno que no recibe dinero de sus ciudadanos. Si las escuelas las crean entidades extranjeras, siempre dependerán de otros. La rueda es muy larga y no sé dónde está el equilibrio.  No me gustaría que un país como Laos siguiera el modelo occidental por imposición, porque nadie ha dicho que sea el mejor. Tampoco el que tienen es bueno, porque les crea problemas. Quedarse como están es un conflicto ético muy grande. No tengo ideas para este problema y me crea un conflicto moral.

Cataratas de Kuang Xi en Laos

Posted in Lugares, Laos by Tric(c)i on the July 7th, 2008

Las cataratas de Kuang Xi es un parque público, seguramente el parque más bonito que he visto nunca donde las familias pueden ir a pasar el día. Además con el calor que hace en Laos en cuanto ves el agua azul quieres meterte en las piscinas naturales.

Desde el punto donde estoy en esta foto divisé un color muy característico en el sureste asiático en lo alto de la catarata, así que decidí subir a ver si podía encontrar lo que quería.

Lo primero que encontré es el bosque encantado de cuento en lo alto de la catarata. Y lo segundo lo veis en las siguientes fotos.

Los monjes y novicios budistas al ir vestidos de naranja se ve con mucha facilidad desde cualquier lugar y desde abajo no me podía creer que se estuvieran bañando arriba de todo donde ni locales, ni turistas estaban. Así que hice un poco de paparazzi, pero algunos se percataron de mi presencia y me saludaron con la mano. Mis experiencias de “siete años en el Tibet” con los monjes han sido muy gratas. Descubrí que si dejabas la cámara de fotos de lado, te empezaban a hablar en inglés y así tuve conversaciones muy agradables con ellos. Los monjes dominan bastante bien el inglés, al contrario que los locales y por ello buscan siempre turistas para hablar, pero que nos les hagan fotos. En uno de mis caminos por Laos estuve más de 4 horas hablando con un monje, del que ni siquiera sé su nombre. Él me vino a hablar en la estación de autobuses y luego compartimos las 3 horas de camino en camioneta. Le di mi mail después de haberme alegrado mi día con una conversación fantástica, pero ni le pregunté su nombre, ni le pedí de hacernos una foto. Así, aunque no me escriba, me obligo a recordarle.