La vuelta al mundo en 4×4 y en 10 años
Leo en La Vanguardia un post de los lectores (por si no se puede leer otro día, el post desde el blog está aquí)que ha resultado ser un poco polémico, por los comentarios que han escrito otros lectores diferentes a los que han escrito el post.
El artículo es sobre una pareja que lleva 7 años en su aventura personal de dar la vuelta al mundo. La quieren completar en 10 años y en 4×4…Evidentemente verán más que yo que la dí en 101 días.
La aventura evidentemente es digna de contar. Es una opción personal y si se lo pueden permitir, como si se quieren pasar la vida viajando. Ellos dicen que su sueño es viajar…. ya somos 3….
Lo que me ha chocado es la cantidad de comentarios que se han creado a raiz de su post en La Vanguardia. Los lectores opinan para bien y para mal. Unos les alaban su forma de vida o el hecho de cumplir su sueño. Pero he encontrado muchos comentarios donde los lectores se sienten un poco dolidos por el artículo.
Ellos escriben sobre la rutina de la vida en la ciudad y bastantes lectores se han sentido aludidos. Como persona que está en la frontera siento afinidad por los dos lados. Es decir, por un lado luchar por cumplir tus sueños es una máxima preciosa. Yo soy una soñadora y luchó por cumplir los míos. Animo a todas las personas a cumplir sus sueños. Pero en ocasiones también a la hora de hablar me he mostrado como los protagonistas, que parece que vendan que su modo de vida es lo que hay que hacer. Pero sólo parece, las palabras se pueden tomar por muchas vertientes. Yo tengo amigos que se quejan todo el día de sus vidas rutinarias, pero no hacen nada por cambiarla y eso me molesta. Por eso cuando me molestaban sus quejas, otras personas me decían: “Es que no todo el mundo tiene que hacer lo que haces tu”. Por supuesto, yo opinaba sobre el hecho de quejarte todo el día de tu vida y no intentar cambiarla. Eso no significa que tengas que vivir como yo.
Por la parte de los lectores de La Vanguardia aludidos, he de decir que muchos han hecho comentarios llenos de razón. Y opino igual que ellos. Me explico: cuando estaba en el barco (Peace Boat) tuve muchas conversaciones con los profesores que muchos eran partidarios 100% de trabajar en ONGs, odiaban las empresas, etc… En especial con una profesora tuve muchas discusiones. Era una chica que siempre nos decía que no debíamos ser “Salary man” (asalariados) y a mi me molestaba mucho. Yo le decía que esta muy bien que existan ONGs, que hacen una labor de concienciación en el primer mundo, más de lo que pueden cambiar el tercero (o cuarto que siempre se olvidan). Pero que el mundo avanzaba y se movía porque hay una cosa llamada economía y existen empresas. Eso no quiere decir que el modelo empresarial sea perfecto, tiene cosas malas. Pero que gracias a las empresas y el consumo hay más gente con trabajo y comida en el plato que por la labor de las ONGs. Siempre le decía que no podía desprestigiar a los asalariados porque hacen una cosa tan respetable como ganarse un sueldo y que si todos los asalariados del mundo trabajaran en ONGs, estas no tendrían razón para existir.
Además de decirle que gracias a los asalariados podíamos ir dentro de un barco llamado Peace Boat, ella podía volar a Japón y aún le respondía más cuando se quejaba porque en los ordenadores de las clases teníamos Open Office( software libre) y a ella le faltaba el PowerPoint (software de propietario) que era una herramienta básica para sus clases. Entonces yo le decía que había 3000 ingenieros asalariados en Redmond en esa empresa tan odiada llamada Microsoft trabajando para que ella pudiera usar su querido PowerPoint.
Una discusión así es la que han protagonizado en los comentarios del artículo de La Vanguardia algunos de los lectores y yo opino como ellos. El mundo se mueve porque hay muchas personas que hacen que nuestra vida mejore. Y la gente que lleva una vida alternativa ha de entender que ni todo el mundo quiere, ni todo el mundo puede hacerlo.
Si todos nos ponemos a viajar todo nuestro tiempo, no podríamos viajar… No habría coches, comidas en los mercados o restaurantes, ni gente que hiciera carreteras, ni la gran mayoría de cosas. Esta pareja vive de vender libros y postales…y quién se las compra?? Está claro que se necesita a las personas que llevan una vida “rutinaria”.
Yo he viajado siempre trabajando, mi único parón ha sido el Peace Boat y de hecho trabajaba como voluntaria. Mi gran pasión es viajar, pero necesito trabajar, por dinero y por sentir que hago algo por el mundo. Me encantaría volver a irme al Peace Boat una vez más, pero necesito ser una asalariada. Y mi sueño es combinar un trabajo que me deje tiempo para viajar… y lucharé por eso, pero es mi opción de vida. Leí una frase hace poco que decía: “El egoísmo no es vivir la vida como quieras, es intentar que los otros vivan la vida como tu quieres”. Así que cada uno elige su opción, pero el mundo no puede sobrevivir con sólo viajeros a tiempo completo… esa es mi opinión.
Un día sin más en el Peace Boat
Una de las características principales de los voluntarios del Peace Boat es que siempre hay cosas a hacer. Siempre hay conferencias a las que quieres asistir. Siempre hay eventos que quieres preparar. Muchos días el estrés a bordo no nos dejaba tiempo para disfrutar de la gente y sobretodo del mar. Por suerte el grupo GET tenía cada día reunión de 18h a 19h en una sala de la 8ª planta. Lo cual nos hacía ir al exterior por unos minutos y en numerosas ocasiones coincidía con la puesta de sol. De ahí que tenga fotos como estas, realizadas dos días antes de llegar a Kenia.




Los días con menos actividades disfrutábamos de nuestro tiempo libre por las noches. Mientras era verano, íbamos al Sunshinebar que estaba en cubierta. Aquí os dejo una foto con la Peter band del mismo día que las fotos anteriores. Aquellas noches siempre me iba a dormir tarde porque me pasaba horas hablando con Eric, George y Gordon.

Y por ser músicos siempre acababa alguien con un djembe entre las manos. Aunque Phil (el coordinador) al igual que yo, no tiene mucha maña para la percusión africana.
La frase del mes
Hoy me he paseado por el Moll de la fusta de Barcelona donde se celebraba el día de la esperanza organizado por Intermón Oxfam. Leyendo la revista IO de marzo donde se publicaba una entrevista al premio nobel de la Paz 1980 Adolfo Pérez Esquivel, he encontrado mi frase del mes:
Hablando de ONGs
Muchas veces hablando de ONG la gente se siente incrédula y yo igual que ellos. Por desgracia hay muchas ONGs grandes que se quedan con las ayudas y las pequeñas no reciben nada.
A mí me gustan las ONGs o OSAL (Organizaciones sin ánimo de lucro) que se abastecen con sus propios fondos. Por ejemplo: Peace Boat es una ONG y tiene una Agencia de Viajes creada que se llama Japan Grace y es una OSAL. Una ONG no puede cobrar a nadie, así que Japan Grace es la agencia que se encarga de llevar toda la parte del viaje, es decir: Pasajeros a bordo, organizar los tours, etc… El beneficio se lo da a Peace Boat y de ahí puede hacer sus actividades solidarias. En Resumen, Peace Boat (PB) y Japan Grace(JG) vienen a ser un equipo y se sostienen por si mismo, no reciben dinero externo. Así no pasa como leo en La Vanguardia con Anesvad que han detenido a su presidente por corrupción.
Lo que me gusta del tándem de PB y JG es que cada una se dedica a lo que sabe a hacer, pero cooperando y con un mismo objetivo.
Aún me quedan muchos post sobre los invitados que hay en el barco y la gran mayoría hacen como este tándem, no reciben dinero externo, lo ganan ellos y lo reinvierten. En PB los mismos pasajeros pueden ver a donde va su dinero y eso es bueno. En cualquier viaje que se haga el beneficio se lo queda las Agencia de Viaje y en concreto el dueño o los accionistas, en cambio aquí el beneficio va a parar a obras que tú mismo puedes ver durante el viaje.






