Peace Boat en La Contra de La Vanguardia
Quien sigue este blog sabe que soy una fan de La Contra de La Vanguardia. Pues esta mañana leyendola me he dado cuenta que el Peace Boat llegó a Barcelona el pasado 14 de octubre nuevamente. Yo estaba en Brasil y no pude acudir a la cita.
Hoy La Contra está dedicada a la presidenta de la asociación de Hibakushas (supervivientes de la bomba atómica). Yo conocí un par de supervivientes en mi viaje del Peace Boat y cuando visité en barco de nuevo en Bilbao en verano del 2007. La mujer de la entrevista viaja en el Peace Boat.
¿Dónde te gustaría estar?
Estoy leyendo un libro de una empresa donde el CEO se pregunta porqué si pregunta a cualquier trabajador dónde le gustaría estar, nadie dice: Donde estoy ahora, en el trabajo. Todos contestan algo como: en la playa con mi familia, de viaje, en la nieve, etc… A mi en este momento no me gustaría estar trabajando… no no. Me gustaría estar en el medio del mar, en uno de esos días que pasábamos sin ver ni un barco, ni tierra. Cuando ver delfines o peces saltarines era noticia. Me gustaría poder estar mirando la inmensidad del océano, ese es el lugar donde querría estar.

Sam y Karen haciendo lo que yo querría hacer ahora, en algun lugar en el medio del Atlántico.

Siempre me considero una persona afortunada, al menos puedo vivir de las flores de invierno (los recuerdos).
Capitanes por un día
En un lugar indeterminado entre Gran Canaria y la desembocadura del Amazonas, tuvimos la oportunidad de visitar el puente de mando. Es curioso ver toda la maquinaria que hace que un armatoste como el “T.S.S. The Topaz”(nombre real del barco, aunque ahora Peace Boat ya usa otro barco, que llegará de nuevo a Barcelona el 4 de octubre) se mueva. Aún conservan el instrumental manual, porque en caso de avería han de estar preparados para llevar el barco manualmente.
El oficial que nos acompañó en la visita nos explicaba que los mayores problemas que tiene un barco grande es estar siempre atento a que nadie se te cruce, que aunque la mayoría de barcos, yates,etc. llevan sistemas de detección de barcos cercanos, tienen muchas veces problemas de ver barcos más pequeños en su trayectoria que no se han dado cuenta de la presencia del mastodonte. Así que han de hacer saltar la sirena, para que los oigan y puedan apartarse, ya que es más fácil que un velero cambie la ruta a un barco de 1000 pasajeros.

Kyoko-chan al timón… menos mal que el barco funciona automáticamente ahora!!

Riotsuke vigilando la mar.


Yuko, mi compañera de habitación, controlando el radar.

Lo mejor del puente de mando son las vistas sobre el resto del barco y el mar, así que aprovechamos para sacar fotos desde una nueva perspectiva.


Navidad a bordo
La primera vez que pasé el día de navidad fuera de casa, va y lo hago a bordo de un barco en algún lugar indefinido entre Gran Canaria y Brasil. Supongo que es muy exótico, pero también es el primer día de navidad de mi vida que he trabajado. Tuvimos que dar clases igual aunque por la noche hubo actos especiales en el Peace Boat.
Por la tarde, para que los de tradición católica pudiéramos hacer algo, nos dejaron la sala donde nos reuníamos a diario de 6 a 7pm en el GET meeting. Y allí compartí con mis compañeros una tradición familiar. Desde hace muchos años, ni siquiera recuerdo cuando empezó, el día 24 de diciembre por la noche cenamos en casa de mi tía y el 25 comemos en mi casa. En mi memoria no hay una sola vez que yo no haya cortado los turrones. Mi tía siempre me deja ese trabajo para mí y en mi casa igual. Así que el día 23 de diciembre cuando paramos en Gran canaria recibí un paquete de turrones “El Almendro” (”Vuelve a casa, vuelve, por navidad”, es el eslogan de la marca) para que pudiera cortar los turrones una navidad más. Me lo mandó mi tía Silvia que es muy detallista. Prefirió darme esa sorpresa en Gran Canaria cuando me vio 5 días antes en Barcelona. Y aquí estoy yo cortando turrones:


Este es el arsenal que teníamos, se notaba que los puertos anteriores a Navidad habían sido de Europa y cada uno hizo acopío de lo que quería para ese día.
Después de nuestra fiesta particular tocó ponernos guapos para ir a la cena de Navidad para todos los pasajeros y más tarde al concierto dirigido por Francis Da Silva (invitado a bordo), un brasileño afincado en Japón que cada verano mueve amedio Tokyo en el carnaval de Asakusa (Un barrio de la ciudad).

Aquí con Minoru, un mexicanojaponés que se convirtió en mi hermano a bordo, algún día os hablo de él, porque el lo vale. Nos acompañó desde Barcelona hasta Guatemala.

Los chicos se pusieron guapos… (Phil, Stuart y sam de izquierda a derecha)

Y las chicas también: Kyoko a la izquierda y Elena a la derecha.
Así pasé mi navidad del 2006!
Noche Buena en el Peace Boat
El día después de la escala en Gran Canaria, en pleno Atlántico y dirección a Brasil, celebramos Noche Buena. Al ser el día después de un puerto no teníamos clases y nos dedicamos a hacer eventos para los pasajeros. Básicamente, además del “crew” (camareros, limpiadores, etc..), los únicos que teníamos origen católico eramos los profesores.
Por la mañana hicimos un evento donde explicábamos las tradiciones navideñas de nuestros países de origen. La mayoría de profesores explicaban las tradiciones de comer y beber. Sinceramente, aunque no soy creyente, me sentí mal durante las explicaciones de mis compañeros. Cuando me tocó hablar intenté explicarles a los pasajeros que Navidad es una fiesta religiosa. Después de aquel evento me dí cuenta que no tenía ganas de celebrar algo en lo que ya no creo y menos frivolizar tanto sobre ello, porque respeto a la gente que lo celebra. Pero la imagen que les estábamos dando a los pasajeros japoneses, añadiendo que para ellos es súper “cool” celebrar la navidad y por eso el día 25 de diciembre tienen que tener una cita (Sigo celebrando la navidad por mi familia, por mi no haría nada en navidad).


Karen explicó con una presentación de diapositivas la historia de Jesús. Aunque como todas las religiones, son demasiado complicadas para entenderlas en un día.

Por la noche, hubo concierto de villancicos, liderado por Jen, una de las profesoras que enseñó a todas las personas que se quisieron apuntar, varios villancicos en inglés.
Una vez acabado todos los actos nos juntamos en el bar para celebrar un poco la “tradición”.

Consejos para entrar en el Peace Boat
Muchos me escribís pidiéndome consejos para entrar en el Peace Boat. Así que voy a escribir un post y todo el mundo lo podrá leer.
Lo primero, he de decir que no me gusta dar consejos. Pero os explico el procedimiento de la solicitud.
Para cada viaje piden profesores. Normalmente suelen ser 16 de inglés y dos de español. A veces son menos si el barco no lleva muchos pasajeros. Los profesores de inglés están copados por gente que va a Japón a hacer el programa JET de profesor de inglés. Reciben decenas de solicitudes para cada barco. Es muy muy muy raro que haya un profesor de inglés que no haya vivido en Japón.
En cambio con los profesores de español es diferente. Aquí voy a parecer prepotente, pero me han comentado que antes había unas 10 solicitudes por viaje y desde mi viaje a aumentado. Así que mis amigos que aún están allí creen que se debe a este blog. Así que para los que queréis enviar la solicitud, por un lado os lo he dado a conocer y por otro os he puesto más competencia.
En Japón entre la comunidad hispana el Peace Boat no es conocido, así que por eso tienen dificultades para encontrar a profesores de español con experiencia en Japón. Mucha gente me pregunta si es un requisito y la verdad es que se lo saltan bastantes veces, pero el profesor puede sufrir demasiados choques culturales dentro del barco y os aseguro que cuando te agobias dentro de un armatoste de metal en el medio del océano sin posibilidad de escapar, es un poco duro.
Para entrar en el Peace Boat has de enviar la solicitud, junto a tu CV y un plan de clases a dar. Si pasas el primer filtro te llaman para la entrevista. En ella te ponen a pasajeros del barco de tercera edad y les has de dar una clase en 10 minutos y los coordinadores están detrás observando la clase y puntuando. En el mismo día haces una entrevista personal con los coordinadores. Si no estás en Japón, envías un vídeo con la clase y la entrevista es telefónica.
La clase es bastante importante si no tienes experiencia como profesor, mi caso. Yo tuve la suerte de prepararme la clase con Micko, un amigo español que vive en Japón y que me saliera muy bien. En la entrevista me valoraron haber vivido en Japón, haber pertenecido a varias ONGs anteriormente, ser extrovertida y estar dispuesta a hacer cosas culturales sobre España (El barco paraba en Barcelona, eso era un punto para mí).
Esa es mi experiencia, pero no hay reglas. Tengo otro amigo que fue a la entrevista y yo pensaba que lo cogerían seguro porque es profesor de español, toca en la tuna, etc… y no lo consiguió.
Cuando estuve en Marzo en Japón me comentaron que han en el último viaje tuvieron que coger profesores de españoles no nativos. Es decir, personas de habla inglesa que saben hablar español, con experiencia en Japón y profesores. Me decían que evidentemente para ellos (los del Peace Boat) no es lo mejor, porque para los eventos culturales, los profesores carecen de cultura latina y eso se nota.
Lo único que os diría si queréis entrar, es ser vosotros mismos, venderos bien en los ámbitos culturales si no sois profesores y suerte. Hay muchos factores externos que no dependen de vosotros. Sólo hay 6 profesores de español al año, son muy pocas plazas, así que no os siente mal si no lo conseguís. Intentarlo una segunda vez cuando os vaya bien.
Quien lo consiga que me escriba!!
Gran Canaria
El Peace Boat llegó a Las Palmas de Gran Canaria el 23 de diciembre del 2006.
Siguiendo con la tradición de los últimos puertos, en Las Palmas de Gran Canaria también tenía un amigo esperando. En este caso era Elías, un canario que conocí en Alemania. Así que lo visité en su mini-continente, como llaman ellos a su islita.
En honor a él, empezamos la visita los su playita, ya que vive en frente. Las canteras:


La casa de Cristobal Colon.

Atardecer en Mas Palomas.

Vista nocturna de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria.

Auditorio Alfredo Kraus.

Al lado del auditorio hay un círculo con ciudades del mundo y justo aparecía una no muy conocida: Belem. Pero da la casualidad que era el siguiente puerto del Peace Boat. Así que los próximos capítulos son la navidad a bordo y la llegada a Brasil.
Llegada del Peace Boat a Barcelona
-Barcelona 18-12-2006, llegada del Peace Boat-
La llegada a Barcelona del Peace Boat fue un cúmulo de sentimientos. Los días previos en el barco había estado trabajando sin descanso. Preparé eventos sobre mi ciudad porque ya que los pasajeros tenían la oportunidad de que alguien les explicara por adelantado la ciudad que iban a visitar, me ofrecí voluntaria para organizar diferentes charlas. Traduje un vídeo de Gaudí del catalán al inglés, para que los CC (Comunication Coordinators) pudieran traducirlo al japonés. Con ese vídeo llené el teatro, tuve una hora y cuarto a gente mayor sentada en el suelo. Es de sobras conocido la pasión que sienten los japoneses por Gaudí. Al acabar el vídeo un pasajero me preguntaba, cómo era posible que viviera gente dentro de tales obras de arte, refiriéndose a las casas de Gaudí.
Por la noche hice una sesión hablando de Barcelona, de su historia, su arte, sus tradiciones,etc. Y además preparé el “Port Orientation” que era un documento con información sobre el puerto que íbamos a visitar para los voluntarios. Cada profesor preparaba uno y a mí me tocó mi ciudad.
Después de un día de eventos, alguns de los profesores me pidieron por favor que les enseñará el vídeo de Gaudí que no habían podido ver por la mañana en el teatro por solapamiento con sus clases de inglés. Así que con más moral que el Alcoyano les puse el vídeo e hice de comentarista en inglés.
Me fui a dormir tarde, queriéndome levantar pronto para ver la llegada del barco a Barcelona. Me levanté antes de las 7 y mientras me estaba duchando dieron un aviso por los altavoces que no pude entender. Al salir Karen me dijo: “Ya podemos salir”. Era la primera vez que el barco llegaba con una hora de antelación a puerto y atracaron sin problemas, así que me perdí la entrada a Barcelona. Llamé a mis padres que se encontraban en el atasco así que me fui a desayunar en la cubierta del barco con vistas al World Trade Center de Barcelona. Lugar donde tuve mi primer trabajo de informática y me pasé un verano entero odiando a la gente que venía de crucero a Barcelona mientras yo trabajaba y los veía por la ventana… Con el Peace Boat se me pasó el “odio” a los pasajeros de aquellos barcos.
Decidí salir a pisar mi tierra y ya tenía a mi tía y mi prima esperándome abajo. Llegaron mis padres y ya tuve un día familiar completito. Adelantamos la comida de Navidad una semana. Ya que yo estuve en Barcelona el 18 de diciembre del 2006 con el Peace Boat.

Este calamar es Jaime, un amigo mío con mucho arte que conocí en Alemania y que se plantó en mi casa ese día por sorpresa, ya que él vive en Madrid.

Mi tía siempre me hace detalles y me esperó con el ramo de flores en el puerto. Los tulipanes son mi flor favorita.

En el puerto se presentaron algunos de mis amigos de la universidad. De izquierda a derecha: Enric, Jorge, Ivan y Toni.

Y Ángel, otro de la universidad, al cual vieron algunas de las profesoras y me dijeron que era “Very good looking”…

Quince miembros de mi familia y Jaime con ellos, la armaron en el puerto. Cien globos de colores, todos los Hits habidos y por haber (”Cuando un amigo se va”,etc…). Fueron la atracción del puerto y los pasajeros les hicieron cientos de fotos. Al final del barco me lo recordaban mis alumnos como un momento que les había emocionado.
Un día redondo, que viví intensamente con la adrenalina a tope. Además al llegar al barco pasajeros, tripulación y voluntarios me venían a decir lo bien que se lo habían pasado lo que habían comido, etc. Así que me llené de orgullo y satisfacción de ver cómo mi ciudad se había portado bien. Siempre digo que mi mejor carta de presentación por el mundo es decir que soy de Barcelona.
Roma: últimas postales
Mi último día en Roma cuando la visité con el PeaceBoat lo dedicamos a ver los monumentos más antiguos de la ciudad. Los que muestran la grandeza de lo qué en su día fue el imperio Romano.


Gabriella y Marta en el forum (en latín, foro en español) .


El Coliseum

Vista del forum desde el Coliseum.

El interior de este emblemático edificio. ¿Os imagináis lo que pasó allí dentro hace 2000 años?

Gabriella, Marta y yo.

El arco de Constantino, o otro arco del triunfo de los que construían los romanos por todas partes.

La foto no me salió bien, pero el Moisés de Miguel Ángel junto a Vitoria de Samotracia son mis esculturas favoritas. Entre una y otra hay 17 siglos de diferencia. Pero las dos me resultan absolutamente poderosas. Por eso la primerza vez que fui a Roma, en mi guía no ponía donde estaba San Pietro in Vincoli, la iglesia donde está ubicado Moisés, así que no paré hasta encontrarla. En la visita del Peace Boat, quisé volver a verlo. Y supongo que será visita obligada en mis futuras visitas a Roma.

La bocca della Verita, que de ella cuentan muchas leyendas aunque la verdad es que era una parte de un acueducto romano.

El circo Máximo romano.

El puente Fabricio de la isla Tiberina y la despedida de esta ciudad. Me fui con tristeza por dejar amigos, pero con unas ganas increibles de llegar a Barcelona que fue el siguiente puerto donde paramos con el barco.
La noche sobre Roma
El caer de la noche sobre Roma hace renacer las ruinas. La iluminación de esta ciudad devuelve la magnitud real a sus antiguos monumentos. En Roma cada piedra tiene una historia y por la noche a cada una de esas piedras se les deja ser leyenda.

El forum


La piazza di Spagna


Puente de San Angelo sobre el Tíber

Castelo Sant Angelo
Roma
Llegué a Roma con mucho estrés por la carga de trabajo que tenía en el Peace Boat. El barco atracó en Citavechia a una hora en tren de Roma. Después de ayudar a varios japoneses a sacar el billete para Roma o Florencia, pude comprar mi ticket y dirigirme a la capital de Italia.
En mi ruta mediterránea visitando amigos, he de decir que en esta ciudad no tengo ni uno, pero dos amigas volaron desde Alemania para encontrarnos en Roma durante esos días. Eso es amistad!!! Así que nada más bajarme del tren me dirigí a su encuentro.

El punto de encuentro fue la plaza de San Pedro. En la foto estoy con Gabriella, que es italianíssima como dice ella. Aunque en Alemania tuvo que aguantar siempre que se creyeran que es española, porque aprendió a hablar por estar siempre rodeada del lado malo. Ya se sabe, ella aprendió español y nosotros ni una palabra de italiano…un desastre.

Y Marta, con la que aparezco en la foto en el Pantheon. Y parecemos familia por la ropa y la pose igual. Fue todo casualidad aunque las dos somos de Barcelona. Os podéis imaginar la brasa que les di explicándoles mis historias del barco y ellas aguantaron estoicamente.

De Roma podría escribir un blog entero, porque creo que cada piedra tiene una historia. Aunque básicamente nos dedicamos a patearla, que es lo mejor que se puede hacer.
En una de las visitas obligadas, la Fontana de Trevi nos encontramos a una parte de los GET.

Con Yoshi.

Karen tirando una moneda mientras pedía un deseo. Le puso el entusiasmo característico de ella… No sé si se ha cumplido su deseo. Le tendré que preguntar.

La Fontana di Trevi realmente me parece ostentosa y no me gustan las cosas que intentan aparecer lujuriosas. Pero tiene un halo de romanticismo y por eso me atrae.

Los teachers realmente no teníamos que pedir ningún deseo, porque estábamos cumpliendo un sueño. Y pedir más, es pedir demasiado.
Esperando noticias
Hace un año exactamente acabé mi vuelta al mundo. Nunca pensé que tardaría tanto en explicarla por capítulos, pero aun estoy en la mitad del viaje. En este tiempo el Peace Boat ha dado 3 vueltas completas y está en su cuarta. En el viaje actual el número 60 con una ruta de ensueño van varios amigos míos. Y seguramente bastantes pasajeros que repiten la experiencia. Para ese viaje dije que no cuando me contactaron de Tokio, no sin dolor. Cuando eres una viajera pasional, rechazar pisar la antártica no resulta fácil.
Tampoco me he arrepentido de mi decisión, no suelo hacerlo. Cuando escojo una opción no me planteo más como sería haber escogido la otra. Pero ayer recibí una noticia que me inquieto sobre el viaje 60 del Peace Boat. El viernes el barco estaba en South Africa y un autobús con pasajeros sufrió un accidente. El autobús cayó 10 metros por un acantilado. Al parecer sólo hay un pasajero con daños serios. Por ahora no tengo más noticias, he escrito a Japón para ver si me dicen algo más. La prensa japonesa no da mucha información ya que culturalmente no hablan demasiado sobre los problemas o malas experiencias. Espero tener más noticias mañana. Tampoco entiendo porqué en la web del Peace Baot pone que llegan mañana a South Africa. Os daré más noticias.
Mafia night en el Peace Boat
Explicando mi viaje en el Peace Boat he obviado muchas fiestas porque su interés era bastante bajo y se hacían para ocupar espacio de actividades después de la última conferencia nocturna de algún invitado. Recuerdo una fiesta con mucho cariño, primero porque vi como la preparaban y segundo porque sólo pude disfrutarla un rato. La travesía del Mediterráneo era un periodo de descanso de clases, pero yo estuve preparando talleres y todos los eventos en relación a Barcelona. El día antes de llegar a Roma era el último día a bordo antes del día previo a Barcelona donde yo dirigía tres actividades sobre mi ciudad.
La Mafia night, como ya he dicho se hizo evidentemente la noche antes de atracar en Italia. Fueron los profesores los organizadores. Especialmente Sam W. (inglés) y Yoshi (estadounidense y jugador profesional de póker) que prepararon los nombres de las familias mafiosas, los juegos y las actividades de promoción de la fiesta. Fueron todo el día de traje y con gafas de sol, aparecían de repente en algún lugar del barco amenazándose como si fueran mafiosos, etc.
Seguramente pensaréis que actividad tan bélica para un barco de la paz. Sí, yo también lo pensé, pero reconozco que fue muy divertida.

De derecha a izquierda: Corri, Jen y Jane.

Kyoko, Fumiko y Corri

Damian, Corri y Phil

Stuart y Kyoko

Un asesinado…

¿Karen? Sí, es Karen. Pero como decía Phil, es tan “UnKaren” (anti Karen).
Por un día Karen quería ser “a sophisticated European girl” (un chica europea sofisticada). Lo cual la llevo a usar mi armario, porque no es que sea yo nada del otro mundo vistiendo, pero el 100% de mi ropa no está hecha de tejidos naturales comprados en países en vías de desarrollo. Creo que no podría trabajar con ropa hecha sólo de productos naturales, porque no hay mucha que cumpla los protocolos de vestuario para tratar con el cliente…

Asesina descubierta… Kyoko era la asesina… Y Ryotsuke el ajusticiero, aunque para mí parecía por una noche el primer japonés salido de los “gipsy king”…

Mafia teachers.

Pat, primero por la izquierda con alumnos suyos.

Está foto tiene una historia detrás que os voy a explicar para acabar de completar el mail más violento del Peace Boat. Dos profesoras, Corri (canadiense) y Elena(japo-australiana)decidieron hacer un juego que no recuerdo ni el nombre pero consistía en que todos los participantes recibían un papel con el nombre de una persona, un lugar del barco y un instrumento. Eso significaba que tenías que “matar” a esa persona con el instrumento en el lugar indicado. Al “asesinarlo” tu nueva misión apsaba a ser la que tenía la víctima.
Yo lo consideré un juego fuera de lugar en un marco como el que vivíamos a bordo. Los primeros días vi como iban matándose y como unos escapaban de alguien que los quería asesinar, etc… Si quitabas el trasfondo que es “matar “ o “asesinar”, la actividad empezó a tener gracia. Mi objetivo primero era Corri, el lugar era el Yacht club, el restaurante con terraza a cubierta trasera y el instrumento un cepillo de dientes. Cumplí mi misión en un desayuno. Ella me pasó su objetivo que era Kyoko (traductora japonés- inglés) en la cubierta delantera y con la tarjeta de embarque. Era difícil porque mis horarios no coincidían con ella, pero vi la oportunidad esperando la partida del barco en Malta, que fuimos al “Frontdeck” para tener mejor vista. Al ver a Kyoko tuve que ir a mi camarote en la otra punta del barco para coger mi “boardingcard” y cumplir mi segunda misión: lo hice. El tercer objetivo que recibí era Jane (estadounidense) en la biblioteca con un snack. Justamente el día de la Mafia night tenía un evento con Jane, donde los pasajeros nos preguntabas sus curiosidades sobre nuestras vidas en el “free Space” que está al lado de la “mini” biblioteca del barco. Al finalizar le dije a Jane que le tenía que decir una cosa que me acompañará y me la lleve al lado de la biblioteca y la maté con un Kit Kat…me parto de la risa solo de pensar los pasos que hicimos. Ella flipó y me pasó su misión imposible que era Sam W. en el gimnasio (perdió el papel y no sabía el instrumento, lo cual me dejaba un poco sin meta). Sam dejó de ir al gimnasio la segunda semana de viaje, pero… siempre hay un pero, la reunión de los GET era siempre en la sala que hay frente al gimnasio. El día de la Mafia night Sam y Yoshi iban de traje y yo les dije antes de entrar a la reunión: ¿Porque no os hacéis unas fotos de mafiosos con los aparatos de fitness? Ellos encontraron la idea fantástica. Y yo metí a Sam en el gimnasio para matarlo… Así que conseguí matar a Sam y que me felicitará por haberlo dejado KO y engañarlo vilmente. Por eso le hice esa foto por la noche. Lo maté con un bolígrafo, pero al acabar el juego en Gran Canaria me dijeron que tenía que haber sido con un tenedor, pero igualmente fui la ganadora del juego más tonto en el que he participado, pero que nos entretuvo durante dos semanas. Nunca supe quien tenía el objetivo de matarme, pero así es la mafia….
Trípoli II
Los colores de las especias, los vendedores insistentes, los olores de los puestos de te son algunas de las pequeñas cosa que me atraen de los países árabes. Libia o más bien Trípoli carece de un auténtico zoco donde se vean a los artesanos trabajando aunque paseando por las calles estrechas de la zona antigua de la ciudad encontré algunas tiendas con encanto.





Karen y yo decidimos perdernos por la ciudad. En las tiendas los vendedores (siempre hombre en estos países) me confundían por una conciudadana. Al hablarme en árabe directamente y yo no entenderles, me decían en inglés que parezco de Libia. Es algo a lo que me acostumbré durante el Peace Boat, porqué desde Jordania hasta Guatemala, la gente me hacía del lugar. Pero en un país donde todas las mujeres van tapadas por la tradición islámica y la presión conservadora del país, me sorprendió el hecho de que creyeran que era autóctona.

Karen fotografiando una calle cualquiera de Trípoli.

Fijaros que cerca del Arco de Marco Aurelio se encuentra un grupo del Peace Boat. Se pueden distinguir fácilmente por la camiseta naranja de la guía, que era Masae, un encanto de chica.

Una calle con nombre conocido.

Tomándonos un té y fumando shisa.
Cuando a media tarde nos encontramos con el resto de profesores, tres de las profesoras del Reino unido nos contaron su mala experiencia durante todo el día, ya que les había toqueteado, habían recibido miradas y les decían cosas en cada esquina. Es lo que tiene ser rubia en un país árabe que vive una dictadura. Así que las tres cuando encontraron a los chicos se quedaron con ellos todo el día como medida de protección. Así que mi físico versátil es mi medida de protección contra estos malos momentos que suceden en culturas demasiado opresivas para la mujer.
Abi, lo pasó especialmente mal, porque ya sufrió toqueteos en el campo de refugiados palestinos en Jordania y lo más sorprendente es que fueron niños los que se abalanzaron sobre ella a tocarla. Sinceramente, es algo que me parece asqueroso.

Un británico (Sam) ante el antiguo consulado de su imperio.

Sam y Sam
Ya comenté que los estadounidenses no pudieron bajar del barco, bueno realmente no pudieron salir del puerto, que es donde te piden el pasaporte para entrar en el país. Así que Yahaya, el chico medio japonés medio de Libia, invitó a sus amigos al barco para que estuvieran con ellos. Pasaron todo el día haciendo un intercambio cultural bastante fructífero entre personas de dos nacionalidades enfrentadas.
El resto de profesores les levamos unos pastelitos en compensación a la carga que tu nacionalidad te puede suponer en el mundo.

Los miembros del intercambio.






